"Ensanches en Euskadi: ¿Cualquier tiempo trazado fue mejor?"
¿Cualquier tiempo trazado fue mejor? La pregunta que se hizo el urbanista Manuel de Solá-Morales resume el objetivo de “Ensanches en Euskadi”, exposición que se ha presentado hoy en el Instituto de Arquitectura de Euskadi y que podrá visitarse hasta el 27 de septiembre. Se trata de la última exposición que el Instituto de Arquitectura de Euskadi acogerá en el Convento de Santa Teresa antes de su traslado en otoño a la tercera planta de Tabakalera. La muestra, comisariada por Luis Tena Núñez, pone en valor los ensanches, los proyectos de ampliación urbana que se desarrollaron en las ciudades europeas durante el siglo XIX y principios del XX para aprovechar el suelo liberado por el derribo de las murallas y absorber una población en continuo crecimiento, dotando a estas nuevas áreas de una habitabilidad y una conectividad viaria de las que carecía la ciudad histórica. Ensanche designa también hoy la zona de la ciudad construida como resultado de aquel proceso. En este sentido, los ensanches del siglo XIX constituyen una de las operaciones urbanísticas más importantes de la ciudad moderna europea. Además de responder al crecimiento demográfico e industrial, establecieron una forma de entender la expansión urbana basada en la planificación, la higiene, la movilidad y la regularidad del trazado. Durante buena parte del siglo XX, el corpus crítico del Movimiento Moderno renegó de los ensanches del siglo XIX al considerarlos una forma urbana obsoleta, asociada a la ciudad burguesa e industrial. La manzana cerrada, la continuidad de la calle y la mezcla de usos fueron sustituidas por los principios del urbanismo funcionalista, basados en la zonificación, los bloques aislados y la separación de funciones. A partir de los años setenta, tal y como recoge la exposición, esta visión comenzó a revisarse críticamente. Autores como Manuel de Solà-Morales reivindicaron el valor de los ensanches como tejidos urbanos flexibles, capaces de adaptarse a nuevas necesidades sin perder su estructura. Su recuperación supuso un cambio de paradigma: frente a la sustitución de la ciudad existente, se apostó por su rehabilitación y por reconocer la vigencia de la forma urbana heredada. Así, la muestra propone una relectura del ensanche como un modelo urbano de extraordinaria riqueza formal, espacial y funcional, cuyas cualidades continúan siendo una referencia para pensar y proyectar la vivienda y la ciudad contemporáneas. Más información: eai.eus
- Hora
- Sin horario
- Dónde
- Donostia / San Sebastián